
Recipe
¡Con cada doblez nace el hojaldre, y la fritura en dos temperaturas lo abre como una flor! El dulce de membrillo se asoma entre las capas doradas, y el almíbar les da ese brillo que me hace tan feliz. ¡Qué belleza de pastelitos!
11 ingredients
9 steps
Para la masa, en un bol grande mezclamos la harina y la sal. Agregamos la manteca bien fría y la grasa, y con la punta de los dedos o un cornet vamos desarmando hasta tener una textura como de arena gruesa. ¡Con cariño! Añadimos el agua helada de a poco, uniendo sin amasar hasta formar un bollo. La envolvemos en film y la llevamos a la heladera por 30 minutos.
Mientras, preparamos el empaste mezclando la manteca pomada con las 2 cucharadas de harina hasta formar una pasta suave. Sacamos nuestra masa de la heladera y la estiramos sobre la mesada apenas enharinada, formando un rectángulo.
Untamos el empaste sobre dos tercios de la masa. Doblamos la parte sin empaste hacia el centro, y luego el otro tercio por encima, como si cerráramos una carta. Este es el primer doblez simple. Estiramos suavemente con el palote para unir un poco las capas y volvemos a doblar en tres. Envolvemos y llevamos a la heladera por 30 minutos más. Paciencia, que aquí nace el hojaldre.
Repetimos el proceso de estirar y doblar en tres dos veces más, con un descanso de 20 minutos en la heladera entre cada una. ¡Ya casi estamos! Vale la pena cada minuto de espera.
Estiramos la masa por última vez hasta que tenga unos 3 mm de espesor. Cortamos cuadrados de 8 cm. Para cada pastelito, vamos a necesitar dos. Cortamos el dulce de membrillo en cubos de unos 2 cm.
Colocamos un cubito de membrillo en el centro de un cuadrado de masa. Humedecemos los bordes con un poquito de agua y colocamos otro cuadrado de masa encima, pero girado 45 grados, para que las puntas queden intercaladas formando una estrella.
Presionamos suavemente alrededor del dulce para sellar bien. En una cacerola profunda, calentar abundante grasa o aceite. Para que el hojaldre se abra bien, la fritura se hace en dos temperaturas. Primero, freír los pastelitos a fuego bajo (120-140°C), bañándolos con la grasa caliente con una espumadera para ayudar a que las capas se separen. Una vez que se abren como una flor, subir el fuego (a unos 180°C) para que se doren por ambos lados. Retirar y escurrir sobre papel absorbente.
Mientras tanto, hacemos el almíbar. En una cacerola pequeña, calentamos el azúcar con el agua a fuego medio, revolviendo hasta que el azúcar se disuelva. Dejamos que hierva sin revolver por unos 5 minutos, hasta que espese un poquito y al levantar la cuchara caiga un hilo.
Apenas retiramos los pastelitos de la fritura, bien calientes, los pincelamos generosamente con el almíbar caliente. Dejamos enfriar sobre una rejilla. ¡Miren qué brillo, qué belleza!
Tried it?
How was it?
No responses yet — be the first.